domingo, 15 de febrero de 2009

Gente común

El jueves quedé con una amiga a quien hace tiempo debía una visita y me enseñó la casa a la que se ha mudado con su novio. Después nos fuimos a la inauguración de un pub en su barrio. Estaba recién reformado y había tal olor a pintura que el colocón estaba asegurado sólo con respirar allí dentro por 15 minutos. En cualquier caso yo hubiera demandado al que hizo la obra por deficiencias, por que al apoyarnos en el reposapies arrancamos de cuajo el listón embellecedor... ¡Y eso tan sólo 2 horas de haber sido inaugurado! ¿Os imaginais si llegamos a estar allí mas tiempo? Les destrozamos el local en cero coma...

La cosa era curiosa, si les dejabas un correo de hotmail te daban un vale con derecho a copa. Pero tenía que ser de hotmail, si era gmail, yahoo o cualquier otro no les valía. El porqué no nos lo supo decir el portero, que era quien lo solicitaba, pero yo creo que no eran las instrucciones que le dieron, si no que sus neuronas no daban mas de sí y no le cabía en la cabeza que hubiera otros servidores distintos de hotmail. Bueno, es sólo una conjetura, no puedo asegurarlo.

El novio de mi amiga apareció con tres amigos. Venían de jugar al paddel. Yo pensaba que el paddel era mas propio de niñatos pijos de Majadahonda, pero mira por donde, no, cuatro chavalotes de Carabanchel practicando el deporte favorito de Josemari, eso sí es globalización, jajajaja...

Todos trabajamos el viernes pero lo estabamos pasando tan bien que nos fuimos al Contraclub... y nos dieron las 4. Me gustó estar, para variar, con gente normal, teniendo conversaciones normales, haciendo cosas normales y no las mongoladas habituales. Lo necesitaba y me vino muy bien.

No se como explicarlo, pero los sitios que frecuento últimamente son de sobresaliente en música y muy deficiente en público. Entre reinas, frikis, posturitas y asexuados... estar con gente normal por una noche me encantó.

Por eso el viernes propuse una ruta alternativa en pos de gente normal. Plan de chicas, 3 en concreto: una bailarina de ballet algo sini, una marinerita vestida de 1º comunión y una señorita Rottenmayer sin fusta.

Pero las cabras tiran al monte y por eso acabamos en el Wurlitzer, donde según Marta el DJ no paraba de pinchar a los Green Day, donde me parece que ofendimos a un chico que nos entró sin pretender tal cosa, y donde yo me hice fan de los VASCOS y casi me llevo a casa a un punk de diseño, vamos de los de cresta de peluquería y ropa rota con imperdibles pero que de lejos se veía que era cara. ¡La de cosas que suceden en el cucaracha´s place!

Fuimos al 8 y medio, donde la pinchada no pudo ser mejor, y bailamos como locas.Incluso pusieron el common people de Pulp, como si me hubieran leído el pensamiento. Allí suspiramos por nuestros imaginary boyfriends sin resultado alguno y volvimos a casa a las mil, sudadas pero contentas.

Del sábado apenas si cabe hacer mención. No me gusta salir en sábado. Sale todo el mundo, los sitios se abarrotan... A mi me gustan los jueves lo que mas, y si acaso, domingos y viernes. La gente que sale los jueves es mas gambitera, mas interesante y dan mas juego. Así que sólo diré dos cosas de éste sábado: Que acabé mas pedo que Alfredo y sólo gasté 3 euros en toda la noche. Por cierto, pobre Alfredo, que mala fama se gasta... y que aún sigo horripilada por la gente que iba dentro del búho que me trajo a casa. Dignos del mejor museo de los horrores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario